La Bestia y los Diez Cuernos

Ministración de la Palabra:

Buenas noches. ¡ABBA PADRE! ¡Qué lindo! ¡ABBA PADRE! El mundo es nuestro. Eso es. ¡Qué lindo! Pueden sentarse. (Aplausos)

Qué lindo. Qué acogedor estar la familia de la fe todos reunidos. Y quiero aprevechar este momento, desde aquí, desde Colombia, desde el Canal TELEGRACIA y enviarle un saludo a nuestro Padre, a nuestro Apóstol, a nuestro Dios, quien nos engendró en esta palabra de gracia, que no nos avergonzamos de él.

Que él es el regidor a los gentiles, él es el Señor mismo, Dios, constructor, el que edifica.  El profeta dijo: En vano edifican la casa, si el Señor no edificare. Y en los días de su carne dijo: -Yo edificaré mi iglesia-, y lo está haciendo en nuestro Apóstol. Así que, Apóstol, te amamos. ¡Muá! Bendecido. Saludos desde Colombia. Sabemos que la señal está llegando allá para ti.

Y al Obispo Rafael Encarnación también, otro saludo allá en la Sede Central; y a todos los que están enlazando con esta señal: Miami, Puerto Rico, Colombia, Panamá, Guatebella, Ecuador, Honduras, El Salvador, Brasil, Costa Rica, Europa, México, también que enlaza con esta señal que prendió para no apagarse, donde todo ojo le verá. Así que, reciban un saludo de Papi, de nuestro Apóstol.

Estamos ya multiplicándonos. Son tantos los viajes, son tantas las responsabilidades, pero Dios ha ido edificando este ministerio para llevarnos a donde estamos hoy.

Bueno, y felicitaciones nuevamente al Obispo Martín Guío, Angelita, a todo el cuerpo de obispos, pastores, que fielmente han seguido esta visión y hoy es una realidad.

También, a todos los colaboradores: Nelson, Camila, si comienzo a enumerar pierdo algún nombre, pero me perdonan. Y también, mucha gratitud al Señor Alvaro Sandoval, que es el Gerente que ha sido tan gentil en darnos la bienvenida, en darle la bienvenida al Canal Telegracia. Declaramos prosperidad para ti en todo tiempo. Eso es. (Aplausos)

Bueno, entonces, como el mundo está viendo la señal yo tengo unas instrucciones bíblicas de parte de nuestro Apóstol para las naciones.

Y les voy a invitar rapidito, para aprovechar bien el tiempo, vamos al antiguo pacto, Daniel capítulo 7. Va a ser bien corto. Voy a tomar sólo unos pocos minutos.

Un saludo a todos los obispos y pastores que nos están viendo. Éste es el calqueo, instrucciones de nuestro Padre para las naciones.

Daniel capítulo 7, verso 7. Oye, si yo pudiera escuchar un ¡ABBA PADRE!, por todo el mundo. Voy a repetir: Daniel 7:7. Cuando lo tengan digan: ABBA PADRE. Hasta la nube de testigo oyó eso. ¡Ja!¡Ja!¡Ja! Tremendo.

Dice el verso 7: “Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos.”

El tema de hoy, las instrucciones de nuestro Padre lleva por título “La Bestia y los Diez Cuernos”.

El tema apocalíptico es un tema que ha sido tan maltratado, tan tergiversado por tantas organizaciones religiosas; y en vez de infundir aliento lo que ha traído es temor. No sólo eso, sino que hasta Hollywood, las empresas de cinematografía ha utilizado las interpretaciones erróneas de Apocalipsis para decir que viene una catástrofe, para decir que viene una guerra, que va a explotar el mundo, para decir que viene fuego del cielo, que viene azufre y que se va a hundir la tierra. Sin embargo, Pablo nunca habló de esas destrucciones.

Y hoy, nuestro Apóstol quiere traer unas especificaciones claras, y yo recibo que los ojos de tu entendimiento son alumbrados.

El tema de Apocalipsis ha sido un nudo profético vedado por tantos años. Y dijimos en días pasados que quien escribió este libro fue Juan, y Juan recibió una revelación de parte de un ángel. Pero tenemos que entender que este ángel que le llegó a Juan fue de parte del Señor y fue un ángel de qué, de confusión, porque Juan no se sometió a las instrucciones del apóstol Pablo. Y por no someterse al evangelio del apóstol Pablo, al fundamento que puso Pablo, entonces escribió y le fue enviado un espíritu de mentira, un ángel de confusión. Y entonces, él escribe Apocalipsis.

Pero no significa que lo que él recibió es mentira, es que él no entendió lo que recibió porque se le dio un espíritu de confusión. ¡HELLO! Recuerden bien que lo que Juan ve como una bestia, en temas pasados estudiamos que dice: La bestia que era, que no es y será; Juan está viendo como una bestia, como un personaje que ataca en contra de las enseñanzas mosaicas que él enseñaba, en contra del evangelio de la circuncisión, en contra de la ley mosaica.

Por eso Juan escribió en sus epístolas: Ya está en acción el anticristo. ¡Claro! Pablo estaba presente. Pablo iba en contra. Juan decía: Si alguno tuviere pecado, abogado tenemos; cuando Pablo decía: En la consumación de los siglos, Cristo quitó de en medio el pecado. Juan hablaba de que si alguno dice que permanece en él, debe andar como él anduvo; y Pablo dice: Ya no lo conocemos así. Son dos evangelios diferentes.

Y para Juan lo que Pablo predicaba era una bestia, era de destrucción. Y esa bestia leímos y estudiamos en días pasados, que es un hombre, se le relaciona como un hombre, porque la Biblia viene hablando del hombre como cuerpo animal, es semejante a la bestia. Naturalmente, no el espíritu, la carne es bestia; porque en espíritus somos dioses. Pero, Juan lo ve como bestia porque viene a derrumbar todo lo que Moisés levantó, todo ese andamiaje mosaico, de rudimentos y ceremonias y abluciones en cuanto a la carne.

Ahora, aparece otra bestia. Pero la gente se confunde con tantas bestias, pero es la misma bestia. Es el mismo personaje que se le presenta en diferentes formas: primero como bestia, luego como segunda bestia, luego como el ángel que predicó el evangelio eterno. Es el mismo. Vuelvo a repetir: es una visión para confundir. No se le dio a Juan interpretar. Juan dice: Oí, vi y no entendí, igual que Daniel.

El único que oyó y entendió fue el apóstol Pablo. Por eso la interpretación del libro de Daniel, y de Juan (Apocalipsis) únicamente sale del fundamento que escribió Pablo e interpretado hoy por nuestro Apóstol y Padre, José Luis De Jesús Miranda. (Aplausos)

Entonces, atiende bien, esa bestia dice que tenía diez cuernos. Eso dice Daniel. Vamos ahora a Apocalipsis capítulo 17, verso 12. Vamos a ver qué eran esos cuernos que tenía la bestia. Porque ya sabemos quién es la bestia.

La bestia, fíjate que Juan dice que era, porq            ue estuvo en el tiempo de él, que era Pablo. Pablo era como una bestia para la circuncisión. Dice, era y no es y será. Claro. Era, en el tiempo de Pablo; no es, porque partió del cuerpo, murió; pero será, en la manifestación de nuestro Apóstol José Luis De Jesús. (Aplausos)

Esa bestia venía, desaparecía por un tiempo, claro, los dos mil años; dos mil años que vino de apostasía, y luego, surgía otra vez esa bestia. Y dice que se le dio autoridad para pelar contra los santos y vencerlos. ¿Cómo puede haber un supuesto personaje diabólico llamado bestia, pelear contra los santos y vencerlos? Si Satanás fue destruido hace dos mil años. Esa bestia no es Satanás. Satanás fue destruido conforme a Hebreos 2:14.

Y si fue destruido, entonces una bestia lucha contra los santos y los vence, está hablando de un personaje que venía a luchar con la mente de la iglesia, con los santos y vencerlos para que se sometan al evangelio verdadero, al evangelio eterno de nuestro apóstol Pablo, predicado hoy por nuestro Apóstol José Luis De Jesús. (Aplausos)

Entonces, esa bestia que es un personaje que Juan dijo que vendrá, no estaba en su tiempo, que se levantaría, que es nuestro Apóstol, dice que tenía diez cuernos. Qué lío.

Pero mira lo que dice Apocalipsis, me decía el Apóstol. Apocalipsis capítulo 17, verso 12. “Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia.” (Aplausos)

Quiere decir que estos cuernos son hombres, son reyes, son personas, ángeles de autoridad. Daniel dice que esos cuernos tenían ojos como de hombre dando a entender que eran hombres. Y si la bestia es un hombre, entonces los cuernos, los diez cuernos, a quien se le dio autoridad también son hombres.

Pero aquí dice algo importante, dice que se les dio autoridad como reyes juntamente con quién, con la bestia.

Verso 13, “Estos, los diez cuernos, los diez reyes, tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.” (Aplausos)

“Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera…”

Atiende, bien. Atiende, bien. La bestia era Pablo, murió y luego, volvió que es nuestro Apóstol, con el mismo evangelio de Pablo, edificando encima del fundamento. La final trompeta con el mismo evangelio. Ahora, en esta manifestación de la bestia dice que aparece con diez cuernos, que son diez reyes, diez hombres a quienes se les dio autoridad para estar juntamente con la bestia. Y dice que estos diez cuernos, juntamente con la bestia aborrecerán a la ramera.

La ramera es el sistema religioso romano. Oye, bien. Lo decimos en vivo desde TELEGRACIA, en vivo a través del satélite para todo el mundo. El Sistema Romano donde comenzó ese andamiaje Católico Romano, todo ese sistema cristiano llamado el cristianismo de hoy, de Roma, ese sistema se le llama en la Biblia, sistema ramera. Es una iglesia que se ha prostituido con los pueblos. Es una iglesia que ha vendido el evangelio, que no ha predicado el evangelio verdadero de la incircuncisión. Que ha mantenido los pueblos en esclavitud.

¿Qué es una misa? Una misa es recordación de pecado, cuando ya el pecado tú no tienes que recordarlo, ya fue quitado. Ya el pecado fue perdonado, con una sola ofrenda él quitó el pecado del medio. ¿Qué es un culto de arrepentimiento pentecostal? Donde tú vienes y te arrepientes de tus pecados para que el Señor te bendiga. Arrepentirte de qué, si no hay pecado para arrepentirte de. El pecado fue quitado: He aquí el Cordero de Dios que…, quita el pecado del mundo. Y lo quitó.

Pero Juan no entendía eso, por eso, Juan veía ese ministerio apostólico que se levantaba como una bestia. Porque iba en contra de lo que estaba establecido. Daniel lo vio como una bestia porque venía a destruir el santuario, venía a destruir las leyes, venía a destruir la ley. Y dice que estos diez reyes, estos diez cuernos aborrecían la ramera.

Oye, y mira cómo dice. Dice el verso 16. “Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; ¡HELLO!, y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios.” ¡ABBA PADRE! (Aplausos) ¡QUÉ LINDO!

Eso está claro. Oye, esos diez cuernos se les va a dar el mismo propósito que tiene la bestia, van a estar en unidad, en la unidad del Espíritu, van a sentir una misma cosa, van a hablar una misma cosa, van a pensar una misma cosa, y van a aborrecer la ramera, van a aborrecer ese sistema, van a enseñar a apostatar de Moisés. Desde las colinas, desde los pueblos, desde los satélites, desde la televisión, enseñarán que hay que aborrecer ese sistema mosaico. (Aplausos)

Por eso, está TELEGRACIA. Por eso, nuestro Apóstol ha invertido, el pueblo ha invertido, el pueblo invertirá en esta señal porque a través de esta señal esa ramera será devorada, llámese como se llame. Si no contiene la verdad del evangelio, un día desaparecerá, y la verdad de Dios será escuchada por toda la tierra. (Aplausos)

Atiende bien. Si la mentira ha podido llegar por toda la tierra, por qué no la verdad. La ramera ha engañado. ¿Tú sabes cómo ha engañado la llamada iglesia a los pueblos? Con pobreza, con esclavitud, con enfermedad, con plegarias, con rudimentos. El fastidio de los pueblos lo ha traido la iglesia. Las guerras de los pueblos, el origen es la religión.

Por eso, Dios levantó la bestia. Dios se levantó él mismo en forma de bestia. Porque Dios mismos es el único que puede hacer esto, iglesia. Mire, si esto lo hace el hombre no llega ni a tres metros. Esto tiene que hacerlo Dios mismo en voz de arcángel, con voz de mando, con voz de trompeta, el Señor mismo tiene que hacer esto. (Aplausos)

Me decía el Apóstol, cuando me dio instrucciones para esta noche, me decía: -Carlos, dile que la bestia envió a uno de sus cuernos… (Aplausos), para estar junto con el cuerno, Martín Guío. (Aplausos)

Oye, y Dios está levantando hombres y mujeres celosos, que amen la verdad más que a sus propias vidas. ¿Tú sabes lo que pasa? Estos que nos escuchando por televisión, por la señal, por Internet, los que me están escuchando, si son honestos dicen: -Lo que él está predicando es la verdad. La religión es el opio de los pueblos. La religión ha fastidiado las naciones-. Pero, nadie se ha atrevido a decirlo. Pero, la bestia lo está diciendo, y los diez cuernos lo decimos, y los santos lo dicen también, y la iglesia lo está diciendo. (Aplausos)

Así que, yo recibo que ese nudo profético de Apocalipsis poco a poco se va desenrredando.

Me decía el Apóstol que cuando una persona tiene un nudo en el zapato, qué bueno es con calma buscar una aguja y desatar el nudo, después que está apretado tanto tiempo. A veces no hay tiempo ni para soltarlo y hay que hacerle otro nudo encima. Pero, qué bueno es uno con calma, con una aguja, sacar y desenrredar ese nudo.

Hoy, hemos desenrredado otro nudo profético. ¡JA!¡JA!¡JA! ¡ABBA PADRE! (Aplausos)

Así que, yo recibo que usted tiene paciencia y entendimiento. Los que tienen la mente de Cristo para entender esto. Este ángel que le habló a Juan fue un ángel de confusión, solamente le dijo: Escribe lo que ves. Eso es todo. Porque eso no era para Juan interpretarlo. Esto era para el Otro, para la bestia, para el Señor.

¿Cómo fue llamado Jesús? ¿Cómo lo compararon? Con una serpiente. A Jesús mismo lo compararon con una serpiente. La Biblia dice: Así como la serpiente fue levantada, así Jesucristo fue levantado. A Jesús mismo lo compararon con una serpiente, así que se compara él mismo con una bestia hoy. ¿Por qué como una bestia? Porque viene en forma que parece que viene a destruir y a devorar, y lo va a hacer. Pero es al sistema falso religioso. (Aplausos)

Y un día, iglesia, todo ojo le verá. Un día, la visión de TELEGRACIA alcanzará todas las naciones. Y hoy es el comienzo de esta visión. Pero un día, no solamente en español, en múltiples idiomas estaremos transmitiendo la señal y todo ojo le verá, y todas las naciones obedecerán a la fe. (Aplausos)

Muy bendecidos. Un aplauso para todos ustedes. Un saludo a mi Apóstol, Obispo Rafael Encarnación. Los quiero mucho. Bendecidos con toda bendición. (Aplausos)

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